viernes

Gato, Ye_ye y la Vida Láctea


De pequeña ella era como un bollo de leche artesano, mullida y blanca, con un moreno suave en verano y dulce en cualquier estación.

De la vida láctea.

Con una afición: Caminar durante horas hasta el puente debajo del cual pasaba el tren Sevilla-Madrid, esperar a los pasajeros tranquilos que tomaban su café y saludarlos de la manera mas bruta y menos propia de una niña tan dulce: Tirar piedras.

La espera del tren no era aburrida y en esas edades los retrasos no nos importaban. Había que coger todas las piedras posibles y hacer corresponder a cada una la "espinita del corazón" como decía ella.
Nos poníamos a pedir por nuestras bocas de tal forma que si los reyes magos de verdad existiesen y en ese momento hubiesen estado allí se hubiesen tirado ellos mismo al pasar el tren.

En la vida láctea podíamos hablar de lo que habíamos sido de mayores y horas mas tarde tirar piedras con lo que queríamos ser. En la vida láctea nuestro novio, 20 años mayor que nosotras y del cual no conocíamos ni su real nombre, estaba esperándonos en casa y a los diez minutos tirábamos una piedra con "si alguien nos quiere en un futuro tendrá que admitir vivir en comuna todos juntos!". Eramos pintoras, escritoras, grandes científicas y exponíamos nuestras obras a las señoritas que repartían auriculares en el ave. Nuestro plan de viaje no tenia fin. Y nuestra filosofía aplicada era digna de estudio.

Hoy nos roza la brisa del tren en la planta del pie. Aun seguimos pensando que lo de apedrear a ese gusano veloz antinatural es el mejor de los inventos que hemos tenido. Las piedras nos pesan en los bolsillo desde que salimos del pueblo, pero se nos han pasado tres trenes y cuarenta pasajeros sin darnos cuenta. No se que velocidad llevan pero nosotros volamos. Tengo miedo. Todo se acelera demasiado desde que ella y yo damos los pasos mas largos. Después de muchos años tirando piedras lo que se hablaba antes es ahora.

El truco funcionó.

La miro viva disfrutando de nuestra vida, láctea. La filosofía aplicada y explicada a ese aire y montañas parece que va rodandonos en ese mundo que un día inventamos.
Ella me dice que lance la piedra con la inocencia de antes, pero ahora ...

-¿Ahora qué?
-Ahora tengo miedo de estas cabezas que se aceleraron por culpa de ver este tren pasar tan rápido y que se pierden tanto por falta de itinerario que pueden acabar en la Pampa Argentina sin darse cuenta y sin saber si son felices.
-¿Quieres ir a la Pampa?
-Contigo
-Pues tiralá granuja, que este camino de piedras nos lleva a buen destino.

...........................................................................................................................................la vida láctea!


9 comentarios:

  1. "yo he crecido cerca ed las vias y por eso se, que la alegria y la tristeza viajan en el mismo tren"

    Lo malo(o lo mejor de lo bueno^^) esque si se sigue atrapado en esas utpias viajeras del club del autoestopista para mancos, acabas sin saber muy bien como ,viviendo por, para y de ello. Porque llega el momento que ya da igual si es andando,, volando, corriendo, nadando, llegar antes o despues... un buen camino con la mejor compañia para poder contar batallitas y nada mas

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  2. Ir a la Pampa es uno de los sueños de infancia más recordados :P

    Besicos

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  3. Que hermoso, ya veo que tu también me entiendes pero que demonios nos roban todo y después vuelven arrepentidos u_u

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  4. Lanzarle piedras al tren... No debe haber cosa más divertida en este mundo.
    Un beso

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  5. yo una vez conocí a una chica que era como un bollo de crema y siempre me daban ganas de pegarle un bocadito.



    (mimodemalabarista)

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  6. Tal vez, cuando ellas atraviesen la pampa en ferrocarril se pregunten porque unas niñas con la cara llena de hoyuelos les tiran piedras con inocencia.
    Un saludo y un canto de ballena. =)

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  7. Tiene que ser curiosos ver a un par de bollitos tirando piedras...
    Quizas es momento de subir a ese tren, hacia la Pampa por supuesto :)

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