miércoles

Ella había escogido la película y el cine al que ir, comprobé la  dirección y el mensaje que indicaba la hora de comienzo varias veces. Manuel me había recomendado no afeitarme, dice que ahora eso de la barba te hace interesante, ni tan siquiera sabía la impresión que quería dar, pero le hice caso en eso y en los consejos sobre la ropa. Él siempre ha sido un dandi y realmente me encontraba desorientado, si me hubiese dicho de hacerme trenzas en las patillas incluso habría meditado la opción. 
Ni tan siquiera sabia su verdadero nombre, pero iba a seguir las instrucciones del juego al pie de la letra. 

Diecinueve y treinta, justo media hora antes de la sesión de las ocho, me acerco a la taquilla, mantengo una conversación de vidrio con la chica, que no me asigna ningún asiento lamentando el poco publico que tiene últimamente esa sala y la lastima que sería perder ese cine tan "de toda la vida". 
Sinceramente era la primera vez que había ido ahí, y de no ser por lo especial de la situación creo que la vida y muerte de ese lugar habría pasado en silencio ante mis ojos. 
Camino por una moqueta pisada por los años, huele a polvo y parece que el olor a palomitas dejo de combatir con los ácaros de esos sillones hace mucho tiempo. La sala no está inclinada y la tela donde se proyectará la película es mucho mas pequeña que la de los cines Avenida, lo mejor es que resulta bonito, parece que la película haya empezado antes de encenderse el proyector. 

Ella me ha indicado que espere sentado en cualquier sillón hasta que las luces se apaguen. Se trata de un film de un director andaluz, Manuela, y ha comenzado con una canción del grupo Triana: "en tu mente ya lo pone, todo tal como ha de ser, sigue buscando y podrás lograr, al fin tu ser aaa aaa aaaa aaaa" , no tardo en reconocer el tema, las horas de coche camino al pueblo con "El patio"  en  casete y mi padre obligándome a rebobinar una y otra vez para escuchar "una noche de amor desesperada" insaciablemente han servido de mucho.
Debo permanecer los cinco primeros minutos sentado en ese mismo sillón y a partir de ahí  buscar, buscarla, a ella. Se supone que ya debe estar en cualquier rincón entre butacas y se supone que yo debo tener la suficiente fe, confianza e inocencia para creerme que una tipa desconocida no se está burlando de mi. No entran en el juego hacer ruido, levantarse de las butacas, ni darse por vencido. Cambio de butaca, he sido prudente esperando mas de lo estipulado. Me desplazo de sillón en sillón hasta que se acaba la fila dieciséis y pienso cambiar al otro bloque de butacas.Cruzo el pasillo y me parece que una sombra 5 filas mas hacia delante también lo ha hecho en sentido contrario. Joder! Y vuelvo. En la imagen olivos, tierras y un marcado acento andaluz de los personaje, ni tan siquiera un film ñoño francés,  ella prefiere otro aire para esto que me despista y me gusta. 
Debe haber pasado media hora, no la encuentro, voy a pararme en mi butaca quizás sea mas útil que uno pare y el otro barra a oscuras los asientos del cine siguiendo el rastro. La peli está entretenida, espero que ella no haya tomado la misma iniciativa porque parece que no durará mucho mas.

Son las nueve y veinticinco, los créditos en un fondo negro dejan la sala más oscura que antes, no ha aparecido o no he sido capaz de encontrarla, y yo me he quedado con las ganas.





 http://www.youtube.com/watch?v=yTwzhCKMA7k

Con las ganas de jugar y comernos un año que acaba de bailar su primer parpadeo.

Historias de cine.

3 comentarios:

  1. ¿es tuyo el texto? el juego parece interesante...

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    1. oui, c'est de moi , pour quoi? :) :) :)

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    2. parece de una novela, o de una película... ¡me ha encantado!

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